La investigación del caso Agostina avanza con nuevos allanamientos y la recolección de pruebas cruciales, incluyendo los teléfonos de Barrelier y de la madre de la víctima. La justicia busca determinar la veracidad de las coartadas y la posible implicación de otras personas.
Se cuestiona la lentitud de la investigación y la extracción forense del teléfono de Barrelier, mientras que el padre de Agostina muestra conformidad con el accionar del fiscal, aunque persisten dudas sobre la comunicación entre la víctima y el sospechoso.
Se revela que la madre de Agostina entregó su teléfono a la justicia, y se investiga la relación entre Barrelier y la familia, especialmente el rol de "ayuda" que él ofrecía. La madre insiste en que Barrelier sabe dónde está su hija y le ruega que revele la verdad.