El gobierno argentino, liderado por Javier Milei y Federico Sturzenegger, busca desregular completamente el negocio de la inteligencia artificial, posicionando al país como un paraíso fiscal para esta tecnología.
Esta iniciativa, que va a contramano de las tendencias globales, responde a los intereses de corporaciones y figuras como Peter Thiel, quien tiene importantes inversiones en Argentina.
Los acuerdos con Estados Unidos para reforzar la logística militar y acceder a la compra de drones, junto con la búsqueda de combustible a precios militares, se enmarcan en esta estrategia de atraer inversiones tecnológicas de alto perfil.