Se logra un acuerdo entre los sacerdotes y la policía en Plaza de Mayo, lo que permite que ambas partes comiencen a retroceder. La gente se dirige al centro de la plaza, y la policía se posiciona cerca de la vereda.
El objetivo es evitar nuevos encontronazos y permitir que la "misa ricotera" en homenaje al Indio Solari se desarrolle en un clima de mayor tranquilidad. Se busca mantener el orden y el respeto por el homenaje.