Las protestas estudiantiles en Chile concluyeron con 35 detenidos y 6 heridos tras enfrentamientos con la policía en Santiago.
El presidente José Antonio Kast calificó los choques de dramáticos y llamó a condenar la violencia, advirtiendo que la democracia debe ser defendida con firmeza frente a quienes buscan desestabilizar un gobierno electo democráticamente. Durante un encuentro con alcaldes, el mandatario instó a rechazar explícitamente la violencia en futuras movilizaciones.