Vecinos de un edificio en Avellaneda viven atemorizados por un hombre de 57 años que se pasea por los pasillos con una réplica de pistola y presenta problemas de salud mental. Si bien hubo un allanamiento y se secuestró la réplica, la preocupación persiste por la conducta impredecible del individuo.
El hombre, identificado como Walter, admitió haberse paseado con la réplica y lamentó su accionar. Explicó que se mudó al edificio para cuidar a su madre de 80 años, quien padece cáncer, y que sufre de depresión tras una separación. Atribuye parte de los problemas a desacuerdos con las expensas y denuncias de robo de dinero.
Los vecinos lo acusan de haber dejado materia fecal en la terraza, arrancar cámaras de seguridad y amenazar con soldar puertas. A pesar de que Walter lo negó, las imágenes de él con la réplica y las denuncias generaron una causa por portación ilegal de arma y amenazas. Los vecinos expresaron su miedo y la dificultad de convivir con la situación.
Se intentó una mediación en vivo con el vecino Sergio, quien, a pesar del miedo, decidió hablar públicamente. Walter se mostró predispuesto a dialogar y buscar una solución, aunque la tensión y el temor de los demás residentes son palpables.