Ucrania y Moldavia han iniciado negociaciones para su adhesión a la Unión Europea, un paso significativo que el presidente Volodymyr Zelensky celebra como una victoria política. Este avance fue posible tras el levantamiento del veto de Hungría, que había bloqueado previamente las conversaciones. Las elecciones en Hungría y el cambio de posicionamiento geopolítico contribuyeron a esta decisión.
La primera fase de negociación se centrará en cuestiones fundamentales para Bruselas, incluyendo el funcionamiento de las instituciones democráticas, la reforma de la admisión política, la reforma judicial y la protección de los derechos fundamentales. Estos puntos son cruciales y cada país deberá ajustarlos para cumplir con los estándares de la Unión Europea.
El proceso de adhesión será largo, implicando reformas administrativas y constitucionales para armonizar con el marco legal de la UE. Se contemplan 33 capítulos de negociación, agrupados en bloques temáticos, que deben ser analizados y aprobados por todos los países miembros.
Para Ucrania, esta decisión tiene un valor más allá del económico e institucional, ya que representa un respaldo político y de seguridad en medio de la guerra con Rusia. La noticia coincide con nuevos compromisos de apoyo militar de aliados occidentales, especialmente en defensa aérea.