La música local de Curaçao se caracteriza por el ritmo de la tumba, una mezcla de salsa con un sonido distintivo y muy típico de la isla. Este ritmo incita al movimiento y al baile, una actividad muy practicada por los curazoleños.
También se escucha el tambor, influenciado por la descendencia africana, que comparte similitudes con ritmos de otros países sudamericanos. La tumba, sin embargo, es un género único de Curaçao.