Las tarjetas de crédito registran una caída sostenida en su uso como herramienta de financiación del consumo, acumulando cinco meses consecutivos de descenso. En mayo, la baja fue del 4.6% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Entre las principales causas de esta disminución se mencionan la reducción de los límites de las tarjetas, la falta de actualización por parte de las entidades bancarias, la menor oferta de cuotas sin interés por parte de comercios y bancos, y una inflación más controlada que ya no incentiva el pago a plazos.