A solo siete días del comienzo del Mundial y a doce del debut de la Selección Argentina, las alarmas se encienden en el cuerpo técnico por el estado físico de algunos jugadores clave. Lionel Messi realizó un entrenamiento diferenciado, aunque las imágenes muestran piques y contacto con la pelota, lo que genera tranquilidad sobre su pronta recuperación.
Sin embargo, la principal preocupación recae en Julián Álvarez, quien no participó del ejercicio físico y futbolístico, trabajando en kinesiología. Se espera que se recupere de una molestia en el tobillo para el primer partido del Mundial, más allá de los amistosos previos.
Leandro Paredes también genera dudas, ya que se lo vio caminar con zapatillas y no realizó la práctica futbolística planificada por Scaloni, ni trabajó físicamente con los otros lesionados. Realizó un trabajo de recuperación en el gimnasio y caminó sobre el césped del predio del Kansas City.
El cuerpo técnico de Scaloni mantiene en alerta a jugadores como Emi Buendía y Maxi Perrot, quienes podrían ser convocados en caso de que alguno de los 26 futbolistas actuales no esté en condiciones. Esta medida busca prevenir situaciones como la del Mundial anterior, cuando Almada debió sumarse a último momento.