El presidente de Estados Unidos fue entrevistado por una periodista que lo confrontó sobre sus constantes cambios de opinión y si esto estaba generando confusión entre los ciudadanos estadounidenses. La periodista le preguntó directamente si su estrategia era mantener a los iraníes en equilibrio o si estaba enviando un mensaje específico.
El presidente, con su habilidad característica para responder, reconoció que las personas en casa a veces se sienten "ansiosas y confusas", y añadió que los iraníes también lo están. Este intercambio puso de manifiesto la percepción pública sobre la inconsistencia en las declaraciones y políticas de la administración.