El pastor, quien se presenta como el "más feliz de la Argentina", compartió su testimonio personal de superación de las drogas y la pobreza. Asegura que Dios le proveyó una oficina en Puerto Madero para atender y ayudar a quienes lo necesiten, tal como él fue ayudado en su momento. Invitó a la audiencia a contactarlo para recibir ayuda, prometiendo que si Dios obró en él, también lo hará en otros, siempre y cuando se reconozca la necesidad de asistencia.
El pastor enfatizó que, a pesar de las dificultades y difamaciones, él goza de "victoria personal", una familia maravillosa y una iglesia exitosa. Finalizó su mensaje animando a la humildad y al reconocimiento de la necesidad de ayuda para ver resultados milagrosos en la vida.