Paloma, quien ya había obtenido cuatro luces verdes en la primera etapa, volvió a cautivar al jurado en el certamen musical. Los jueces destacaron su espectacularidad y su perfume, lo que indica una presencia escénica completa.
La participante recordó que en su primera presentación, el cantante Abel Pintos le había marcado una corrección en su técnica vocal, específicamente un gesto que hacía con la boca. Paloma prestó atención a esta observación y reconoció que lo hacía de manera inconsciente, especialmente en las notas agudas.
El jurado, en su mayoría, le otorgó su aprobación, y Paloma se prepara para enfrentar la segunda etapa del concurso, demostrando que su talento y capacidad de mejora la mantienen firme en la competencia.