A 11 años de la primera marcha de Ni Una Menos, miles de personas salieron a las calles en todo el país para reclamar justicia y manifestarse contra la violencia machista. La convocatoria se vio potenciada por los recientes femicidios de Agostina, Dulce (17) y Noelia (30), que reavivaron el pedido de "Ni Una Menos".
La movilización en Plaza Congreso fue multitudinaria, con gente de todas las edades, incluyendo estudiantes de colegios y centros de estudiantes. Se destacó la presencia de muchas mujeres, pero también de hombres que se sumaron al reclamo. La Avenida de Mayo, Hipólito Yrigoyen y Rivadavia se llenaron de manifestantes.
El acto central en la Plaza Congreso incluyó la lectura de un documento único. Muchas de las personas presentes recordaron a sus seres queridos víctimas de femicidios y expresaron el dolor que les provoca esta realidad. Se mencionó que cada 31 horas se sienten afectadas por un nuevo femicidio.
Madres de víctimas de femicidios, como las de Brenda y Morena (víctimas del triple crimen de Florencio Varela), estuvieron presentes y compartieron su angustia y la necesidad de seguir luchando para que no haya más casos. Si bien en su caso la investigación avanza y hay detenidos, el dolor permanece intacto. Se resaltó la importancia de la educación y el trabajo con infancias y juventudes para abordar la violencia de género, expresando la "bronca" y el "odio" ante la falta de respuesta a los reclamos.