Argentina conmemoró un nuevo aniversario del Ni Una Menos, once años después de la primera marcha, en un clima de "ánimo muy duro y golpeado" por el reciente femicidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años en Córdoba. El reclamo, según los panelistas, no cambia porque la realidad de la violencia machista persiste.
Se recordó que Kiara Páez, de 14 años, fue la víctima que detonó el primer Ni Una Menos, y que desde entonces 1.205 mujeres han sido víctimas de violencia de género, una cada 30 horas, dejando a más de 2.700 chicos sin su mamá. Se hizo hincapié en la necesidad de continuar alarmándose frente a la misoginia y el machismo.
El debate en el programa se centró en la minimización de la violencia de género y la culpabilización de las víctimas, con críticas a los discursos de odio. Se cuestionó la falta de protección a las niñas y la responsabilidad de los adultos, así como la "catástrofe cultural" que vive el país y la instrumentalización política de los femicidios.
Se destacó el cierre del Ministerio de Asuntos de Género y la discontinuación de programas de prevención y atención de la violencia de género por parte del actual gobierno. A pesar de esto, una encuesta de Gustavo Córdoba reveló que el 61.9% de la población considera que el caso Agostina refleja un problema generalizado de violencia contra las mujeres, evidenciando una desconexión entre el gobierno y el sentir popular.
El panelista criticó duramente a figuras como "Recalde" por sus discursos machistas, calificándolos de "imbecilidades" que incitan a la violencia. Se enfatizó que "los que matan a las mujeres son hombres" y se lamentó la "etapa muy oscura" que atraviesa el país en cuanto a educación y derechos de las mujeres.