El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, criticó duramente a los líderes europeos, especialmente a Emmanuel Macron, por su posición, o falta de ella, respecto a la guerra en Medio Oriente. Netanyahu lamentó que muchos países europeos se mantuvieran como observadores y no participaran activamente ni prestaran bases militares hasta que la situación se complicó.
Según Netanyahu, los líderes europeos "han cuestionado las acciones militares de Israel en Líbano, pero en el fondo ellos saben que los estamos protegiendo, pero no tienen las agallas para alinear". Además, calificó de "vergonzosa" la forma en que complacen a las minorías islámicas radicales en sus propios países.
La crítica de Netanyahu surge en un contexto donde Europa enfrenta presiones por la guerra entre Rusia y Ucrania y el tema energético, lo que dificulta una postura unificada ante el conflicto en Medio Oriente.