El programa "Vasijas de Honra" presenta el concepto de "Miliciano de Cristo", basándose en 2 Corintios 10.4, que describe las armas de la milicia cristiana como "no carnales, sino poderosas en Dios".
Un miliciano de Cristo se define como una persona sujeta a sus pastores, que asiste con frecuencia a los cultos, lleva una vida de ayuno, oración y obediencia a Dios. La iglesia es vista como una "milicia organizada", con grupos de intercesión y puestos de combate espiritual.
Se subraya que la batalla espiritual es diaria, no solo los días de culto, y que un miliciano debe soportar penalidades con agrado, incluyendo la asistencia a cultos, capacitación y servicio dentro de la iglesia, como mantenimiento y limpieza.