Mateo Salvatto se define como un "soñador" que piensa constantemente en el futuro, en el legado que dejará y en cómo mejorar el mundo para las próximas generaciones. Reconoce que esta visión a futuro, aunque inspiradora, a veces le impide disfrutar plenamente el presente.
Al reflexionar sobre el final de la vida, Salvatto cree que seremos recordados por las contribuciones que hacemos para mejorar la calidad de vida de quienes nos suceden. Enfatiza la importancia de aportar valor a la sociedad y de ser parte activa en la evolución humana, evitando escenarios distópicos como los de "Terminator".