Mario, en un momento de sensibilidad, utilizó un papel arrugado como metáfora para explicar cómo las relaciones dejan "marcas" que son difíciles de borrar. El ejemplo generó comentarios entre los presentes sobre la "violencia" de la analogía.
El conductor expresó su deseo de que su relación con su interlocutor no termine "arrugada" como el papel, mientras otros panelistas señalaron que "nadie tiene papel en esto", refiriéndose a la inevitable presencia de dificultades en las relaciones humanas.