Educadores en México mantienen un paro indefinido, exigiendo aumentos salariales y la derogación de una ley de pensiones sancionada hace 19 años. Los manifestantes ingresaron por la fuerza a la sede de la Secretaría de Educación Pública, utilizando carteles como arietes y vandalizando el edificio con grafitis y rotura de inmuebles.
Luis Alberto López, vocero de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, explicó que las tres demandas principales son la abrogación de la ley del Issste de 2007, la abrogación de la reforma educativa impulsada en 2013 y un incremento salarial. Las protestas generan alarma por la cercanía del inicio del Mundial de Fútbol en México.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó las acciones como una provocación para que la policía salga a la calle, una acción que descartó realizar. Los maestros advierten que podrían intensificar las movilizaciones si no obtienen una respuesta a sus reclamos, a pesar de que las protestas no están directamente vinculadas al torneo deportivo.