Un pequeño aficionado mexicano llamado Luchito, con una cartulina de "Bafana Bafana", fue sorprendido por la selección de Sudáfrica. Los jugadores y el entrenador, Hugo Bruce, hicieron fila para firmarle el álbum y sacarse una foto con él. Este gesto de los futbolistas fue elogiado por su buena onda y por la cercanía con los aficionados.
Este tipo de interacciones demuestran el color y la alegría que el público mexicano aporta al mundial, siendo uno de los anfitriones. Se destaca la responsabilidad de México como anfitrión y la menor cantidad de partidos que jugará en comparación con otros mundiales.