Se destaca la conexión de Leal con el organismo regulador de aeropuertos, bajo la órbita de Luis Perrini, ex secretario de Transporte, sugiriendo un poder que excedía la gestión aeroportuaria y abarcaba el transporte en general.
Se señala la coincidencia temporal de las salidas de Perrini y Leal del gobierno de Javier Milei en febrero, un mes después de la salida de Perrini.
Se pone el foco en las numerosas compras directas y licitaciones electrónicas en el área de Transporte, que generan cuestionamientos por falta de seguimiento y control, y la posibilidad de arreglos en licitaciones como la de la Hidrovía.