El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, anunció que la provincia pagará los aguinaldos con bonos denominados "Chachos", una cuasimoneda que ya fue utilizada en el pasado. La decisión se toma ante la falta de fondos para afrontar los pagos.
La medida generó sorpresa y especulaciones sobre un posible "renacer del caudillismo", pero se aclaró que se trata de bonos que se convertirán en billetes y servirán para que los empleados públicos puedan realizar compras en comercios que los acepten.
Quintela justificó la emisión de estos bonos argumentando una baja en la recaudación provincial y una reducción en las transferencias por coparticipación por parte del gobierno nacional. Esta situación, según el gobernador, ha llevado a la provincia a una crisis económica que la obliga a recurrir a esta herramienta para cumplir con sus obligaciones salariales.