La Reserva de Iberá, en la provincia de Corrientes, es destacada como una de las fuentes de agua dulce más importantes de Argentina y un ecosistema en equilibrio. Se subraya la necesidad de preservar esta región como reservorio de vida para el futuro del planeta.
Los científicos del IBONE (Instituto de Botánica del Nordeste) tienen la misión de conocer y administrar correctamente la reserva, realizando una constante investigación de la flora y conformando una base de datos con casi 40.000 registros de plantas del Iberá.
En 1983, la ley 3771 creó la protección de la cuenca del Iberá, con límites definidos por las divisorias de aguas. Ante la prohibición de la cacería, el gobierno incorporó a los cazadores y mariscadores al sistema de protección, aprovechando su conocimiento del ecosistema.
El IBONE, con doble dependencia de la Universidad Nacional del Nordeste y el CONICET, es una institución clave en el estudio de la botánica, ubicada estratégicamente en la cuenca del Plata. Realiza numerosos estudios sobre las plantas del Iberá y forma recursos humanos especializados.