Mateo Salvatto expresa su convicción de que tener hijos y aumentar el promedio de natalidad es un aporte fundamental para la sociedad y la continuidad de la especie. Señala la preocupante tendencia de decrecimiento demográfico en Argentina y Uruguay, y la vejez de la población como un problema latente.
Considera que formar ciudadanos que aporten valor a la sociedad es un "trabajo tremendo" y "civilizatorio". A pesar de las dificultades, aboga por revertir las estadísticas y reivindica la importancia de la familia y la procreación como un pilar fundamental para el futuro.