El Pastor Néstor continúa su prédica enfatizando que la humildad es clave para recibir las bendiciones de Dios y sanar la tierra. Destaca que la actitud humilde implica reconocer las necesidades espirituales y depender de Dios en cada aspecto de la vida.
Según el Pastor, la oración de los soberbios no es escuchada, mientras que Dios derrama bendiciones extraordinarias sobre los humildes. Subraya que la humildad no es tener una mentalidad de gusano, sino reconocer el rol de cada uno delante del Señor y depender de Él en todo.
Finaliza la enseñanza alentando a buscar a Dios con una actitud humilde, lo que promete cielos abiertos, la presencia divina y la bendición del Todopoderoso.