El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está trabajando en la construcción de un sistema de detención propio para delitos transferidos, incluyendo una cárcel fuera de su jurisdicción con tecnología apropiada y alcaidías dentro de la ciudad.
El objetivo es descomprimir el sistema de detenidos en comisarías y alcaldías, colaborando con el gobierno nacional y el Servicio Penitenciario Federal para la habilitación de nuevos módulos en Marcos Paz.
Se espera la entrega de plazas para alrededor de 2.400 detenidos, con módulos para 600 personas cada uno, en una cárcel de máxima seguridad que garantice condiciones seguras y correctas para los reclusos.
El proceso de entrega de los módulos será gradual, y el Servicio Penitenciario Federal definirá el destino de los delincuentes, buscando finalmente eliminar la necesidad de tener detenidos en Devoto.