Keiko Fujimori postula por cuarta vez a la presidencia de Perú, generando un fuerte rechazo en un sector del país debido al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, condenado por graves violaciones a los derechos humanos y corrupción. A pesar de esto, muchos peruanos ven con ilusión el posible retorno del Fujimorismo al poder.
Ciudadanos que se oponen a su candidatura argumentan que el fujimorismo ha copado las instituciones estatales para beneficio personal y ha sido responsable de una era marcada por la corrupción. "No debe volver el fujimorismo al Perú porque ha estado como 20 años y lo único que ha hecho acá en realidad es robar, narcotráfico, matanzas, crímenes", expresó un entrevistado.
Por otro lado, quienes apoyan a Keiko Fujimori la ven como una líder capaz de sacar adelante al país, comparándola con su padre en términos de ejecución de obras públicas en zonas pobres. Sin embargo, la posibilidad de una concentración de poder genera el temor a una mayor polarización y nuevas crisis políticas en Perú.