Una jueza de Chubut que había condenado a prisión perpetua a un hombre y luego fue filmada besándolo en la cárcel, ha sido restituida en su cargo por fallo unánime. La noticia genera indignación y controversia, ya que la jueza había sido destituida previamente por esta "relación sentimental" con el preso.
Ricardo Canaletti, periodista especializado en policiales, calificó la situación como una "vergüenza desde todo punto de vista". La jueza había argumentado que estaba realizando un "trabajo académico", una explicación que fue desestimada. La restitución se dio a pesar de la evidencia visual y la gravedad de la conducta.
El caso reaviva el debate sobre la transparencia y la ética en el Poder Judicial, y genera paralelismos con otras situaciones controvertidas en la justicia argentina. La decisión de reincorporar a la jueza, a pesar de su conducta, es vista como un ejemplo de cómo "se arreglan las cosas" en el sistema judicial, según el análisis presentado.