Delfina, una joven empleada estatal que trabaja hace 12 años, reveló su dramática situación económica: cobra 900.000 pesos y paga 630.000 solo de alquiler en Parque Chacabuco, sin incluir expensas ni servicios. Esta desproporción la ha llevado a acumular una deuda de cuatro millones de pesos en bancos y adelantos de sueldo.
La joven, que tiene una hija a cargo, confiesa tener cinco préstamos bancarios y recurrir a adelantos de Mercado Pago para poder subsistir. Ante la imposibilidad de afrontar los gastos, se mudará el próximo mes con su novio, quien tiene vivienda propia, para aliviar la carga del alquiler.
Delfina también realiza trabajos adicionales como masajes y clases de yoga para intentar sumar ingresos, pero el panorama sigue siendo muy difícil. Su historia refleja la crítica situación de muchos inquilinos en el país, donde el costo de la vivienda consume la mayor parte de los ingresos.