Durante la conferencia de prensa matutina de la presidenta de México, conocida como "La Mañanera", se produjo un incidente inusual. La presidenta regaló pelotas de fútbol y, al lanzar una hacia el sector de los periodistas, una colega mexicana se cayó, lo que generó preocupación. Afortunadamente, se confirmó que no sufrió heridas graves.
Este evento desvió la atención de la conferencia, pero sirvió para destacar la alta expectativa que existe en México por el inicio de la Copa del Mundo, un sentimiento compartido con Estados Unidos y Canadá, países anfitriones del próximo mundial.