En el Senado se aprobaron los pliegos de María Cristina Juan, esposa del juez federal Martínez de Giorgi, y Emilio Rosati, hijo del presidente de la Corte Suprema, Dr. Rosati, para ocupar cargos judiciales. Estos nombramientos generaron debate sobre la meritocracia y los "hijos de", aunque se aclaró que no es una impugnación ser familiar de figuras influyentes si se cumplen los procedimientos y concursos.
La discusión se centró en la transparencia de los procesos de selección y la posibilidad de que existan caminos más allanados para aquellos con vínculos familiares en el ámbito judicial, a pesar de la existencia de concursos, exámenes y méritos.