El gobierno enfrentó un revés institucional con la aprobación del pliego de María Verónica Micheli en el Senado, jueza que había sido objetada por el presidente Javier Milei debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. La aprobación se dio a pesar de que el oficialismo intentó posponer el tratamiento del pliego.
La situación generó un "problemón" para el gobierno, ya que la decisión de no nombrar a la jueza, a pesar de la aprobación del Senado, podría considerarse un "mamarracho institucional". Destacaron la relevancia de la libertad de expresión y la independencia judicial en este contexto.
La polémica se intensificó tras una reunión entre Karina Milei y Patricia Bullrich, donde se había acordado tratar menos pliegos, pero el oficialismo sumó 23 más, forzando la inclusión del pliego de Micheli. La situación expone conflictos internos en el gobierno, donde las fotos de concordia a menudo ocultan tensiones mayores.