El gasto mensual en nafta en los hogares argentinos aumentó en 39 mil pesos desde el inicio de la guerra, afectando al 46,5% de las personas que poseen automóvil. La suma del costo adicional asciende a los 116 mil pesos, lo que representa un impacto significativo en la economía familiar.
Este incremento en el costo del combustible se atribuye a las repercusiones de la guerra, generando una carga económica considerable para los conductores en Argentina.