El conductor del programa, visiblemente enojado, lanzó duras críticas contra la clase política argentina, especialmente contra diputados y senadores, a quienes acusó de ser "mediocres" y "parásitos".
Se refirió a los altos sueldos de los legisladores, que ascienden a "diez palos" (diez millones de pesos) al año, y los consideró parte del déficit y la miseria del país. Además, mencionó el costo de sus asesores y los supuestos "40 palos" que se pagarían para bajar al recinto a votar leyes.
El conductor también hizo alusión a los privilegios de los políticos, como comida, peluquería y hasta "puta gratis" con el dinero de los contribuyentes, describiéndolos como "el emporio de los inútiles".
La discusión se extendió a la aprobación de 70 nuevos jueces federales con "sueldos vitalicios", lo que el conductor calificó como una "timba" con la justicia que afecta la libertad y el patrimonio de los ciudadanos.