El exdirector de Landis se niega a grabar su voz para una pericia judicial, en el marco de una investigación por corrupción que se destapó a través de audios. La justicia busca comparar su voz con las grabaciones que lo incriminan.
El exfuncionario había sostenido que la voz en los audios no era suya. Su negativa a colaborar con la pericia es calificada como una "actitud para nada incriminante" por los conductores del programa.