Violentos enfrentamientos estallaron en el centro de Santiago de Chile cuando la policía antidisturbios dispersó con cañones de agua y gases lacrimógenos a estudiantes que participaban en una huelga nacional. Varios manifestantes fueron arrestados, incluyendo uno que fue visto ensangrentado.
La huelga fue convocada por la Federación Estudiantil Confech en protesta por las políticas del presidente José Antonio Kast, a quien critican por desmantelar la sanidad pública, la educación y los derechos sociales. Los estudiantes marcharon por la Alameda desde la plaza de Baquedano, a pesar de que las autoridades solo habían autorizado el inicio de la protesta más adelante en el recorrido, lo que provocó la intervención policial.
Debido a los disturbios, las estaciones de Metro Universidad Católica y Santa Lucía tuvieron que ser cerradas temporalmente. El índice de aprobación de Kast ha caído del 57% al 38% desde que asumió el cargo en marzo, en un contexto de promesas de priorizar la lucha contra la delincuencia, reducir el gasto público e impulsar el crecimiento económico.