Eduardo Constantini le exigió a su ex esposa, Teresa Constantini, que deje de usar su apellido, a pesar de que ella ha desarrollado una carrera de 40 años como cineasta bajo ese nombre después de 28 años de matrimonio y cinco hijos. Además, Constantini busca la anulación de su matrimonio, alegando "inmadurez" al momento de casarse, una solicitud que ha generado gran controversia.
La pareja se divorció hace muchos años, pero Teresa continuó utilizando el apellido de casada debido a su trayectoria profesional. La petición de anulación del matrimonio ante la Iglesia Católica es vista como una forma de permitirle a Eduardo Constantini casarse nuevamente por iglesia con su actual pareja, Elina, quien se presume ha impulsado esta solicitud.
La situación ha provocado un intenso debate en el panel del programa. Se cuestiona la validez de alegar inmadurez después de 28 años de matrimonio y una renovación de votos en las bodas de plata. Se argumenta que, más allá de los deseos de la nueva pareja, Eduardo Constantini debería asumir sus propias decisiones y respetar la historia compartida, especialmente al considerar los cinco hijos que tienen en común. Los panelistas expresaron su desacuerdo con la anulación del matrimonio y la solicitud del apellido, calificándola de "locura" y "estupidez", mientras que otros señalan que la iglesia debería tomar conciencia de estas situaciones.
La discusión también abordó el impacto en la identidad cultural y creativa de Teresa Constantini, cuyo trabajo como cineasta está intrínsecamente ligado a su nombre artístico. Se mencionó que, incluso si legalmente se le prohibiera usar el apellido, para el público seguiría siendo reconocida como Teresa Constantini. Se sugirió consultar a un abogado especialista en derecho civil para entender las implicaciones legales de cambiar un apellido y la posibilidad de mantenerlo como nombre artístico.