El expresidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que establece que el gobierno de Estados Unidos podrá acordar con empresas tecnológicas una revisión previa de nuevos modelos de inteligencia artificial antes de su lanzamiento. Esta medida representa un cambio en la política de no intervención que la Casa Blanca había mantenido para no frenar la competencia tecnológica con China.
La versión final de la orden ejecutiva fijó una ventana de 30 días para la revisión, y se especificó que el esquema es de carácter voluntario. Según un medio estadounidense, que citó a funcionarios de la Casa Blanca, el decreto se redujo de 90 a 30 días con respecto a un borrador anterior que Trump estuvo a punto de firmar el pasado 21 de mayo.
El objetivo de esta iniciativa, planteado por la Casa Blanca, es promover la innovación y la seguridad en el ámbito de la Inteligencia Artificial Avanzada, pero sin imponer un sistema de licencias o autorizaciones obligatorias para el desarrollo o la publicación de nuevos modelos.