Un docente de música, Gastón Álvarez, del colegio San José de Tandil, sufrió una fractura de mandíbula y mano tras ser brutalmente golpeado por alumnos dentro del aula. El incidente, que fue parcialmente grabado, se desencadenó por la rotura de un teléfono celular, lo que provocó una escalada de violencia que incluyó sillazos y el lanzamiento de un pupitre.
El hecho generó un paro de 24 horas en Tandil y el pedido a las autoridades municipales y al Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires para que se refuercen los protocolos de convivencia y las pautas de respeto en las aulas. La situación reaviva el debate sobre el uso de celulares en las clases, la autoridad del docente y la creciente violencia estudiantil.
Este caso se suma a otros incidentes violentos registrados en 2026 en Argentina, como amenazas de matanzas en colegios, la muerte de un chico en Santa Fe y el ingreso de armas a las instituciones educativas. La preocupación se centra en la pérdida de valores y respeto, con interrogantes sobre las consecuencias de la pandemia en el comportamiento de los estudiantes.