A pocos días del inicio del Mundial, se destaca la participación de Curaçao, un país debutante y uno de los más pequeños del mundo en términos de habitantes (155.000) y superficie (444 km²). Se describe la isla caribeña como un lugar "divinísimo".
Se menciona la particularidad de que la mayoría de los jugadores de la selección de Curaçao no nacieron en la isla, pero comparten la nacionalidad holandesa y residen en diferentes países del reino.