Conor McGregor, de 37 años, se prepara para su regreso al octágono en UFC 329, enfrentando a Max Holloway el 11 de junio. Su vuelta genera debate sobre su estado físico y mental, especialmente en medio de su proceso de desintoxicación y una sentencia judicial en Irlanda.
McGregor aseguró que llega con una rutina más estricta y disciplinada, centrada en entrenamientos con su coach John Kavanagh, y prometió mostrar nuevas cualidades. Holloway, conocido por su presión constante y volumen de golpeo, se perfila como un rival exigente que pondrá a prueba la resistencia y precisión del irlandés.