Tal como se había anticipado, comienzan a caer las primeras gotas en algunos puntos de la ciudad de Buenos Aires, especialmente en zonas cercanas a Liniers y Villaluro. Aunque son precipitaciones muy débiles y livianas, confirman el escenario de una mañana inestable.
El pronóstico indica que, de manera intermitente e intercalada, podrían seguir presentándose precipitaciones débiles y aisladas hasta la tarde. No se espera un día de lluvias continuas, pero sí una jornada donde alguna precipitación corta es parte de la estimación.
Este es el inicio de una seguidilla de cinco días inestables, siendo los primeros tres los que presentarán más incertidumbre con respecto a las lluvias. La humedad es alta, aunque no extrema, y se mantendrá así hasta la llegada de aire frío y seco.