Un cliente se acerca a Banco de Joyas buscando una pulsera de identidad para su hija de 7 años. Se le muestran dos opciones: una de oro amarillo y otra de oro rojo con un corazón, ambas de oro. El cliente se inclina por la más gruesa, de oro amarillo, por considerarla más duradera.
Se le informa sobre las formas de pago (efectivo, pesos, dólares, transferencia, débito, crédito en 3 o 6 cuotas) y se le ofrece el grabado del nombre "Lucía" en la pulsera, lo que requerirá un tiempo de 4 horas en el taller.