Calgary, una ciudad canadiense, se presenta como un lugar que combina modernidad y una rica historia. Destaca por su infraestructura vanguardista y la imponente torre central, pero también por su espíritu de pueblo de vaqueros, donde el caballo es un emblema y el jinete y su caballo son una referencia a hechos históricos.
La ciudad fue sede de los Juegos Olímpicos de 1972, donde Argentina compitió en jineteadas. Se menciona un gran predio destinado a diversos deportes, incluyendo hockey sobre hielo y un rodeo que alberga una competencia internacional anual de dos semanas, con participación de jinetes argentinos y brasileños.
Un punto de interés es el Palacio Municipal, que exhibe una particular arquitectura y una maqueta del antiguo palacio, reflejando la exigencia del gobierno de que los nuevos edificios tengan un diseño distintivo. La Olympic Plaza, construida en 1988 para la coronación de los ganadores olímpicos, es hoy un importante pulmón verde y punto de encuentro, donde se rinde homenaje a cinco mujeres emblemáticas que lucharon por los derechos de género.
La presencia de un monumento a estas mujeres y un cartel que reza "Las mujeres también somos personas" resalta la importancia de la lucha por la igualdad. Se destaca la calidad de vida de sus habitantes, la hospitalidad y la pasión por el arte, manifestada en las esculturas y diversas expresiones culturales de la ciudad.