La ciudad de Buenos Aires y sus alrededores llevan 11 días consecutivos sin sol pleno, con el cielo dominado por nubarrones y alta humedad que se proyecta hasta el fin de semana y principios de la próxima. La visibilidad ha estado reducida, especialmente en zonas costeras del Río de la Plata.
Esta persistente condición climática, con un promedio de 80% de humedad, ha generado un inesperado beneficio para los lavaderos de ropa. Estos establecimientos reportan un incremento significativo en la demanda de sus servicios, ya que los ciudadanos no pueden secar la ropa en sus casas.
Los lavaderos destacan que la demanda es complicada debido al aumento de clientes y la necesidad de secar toallones, uniformes escolares, frazadas y acolchados, que son los artículos más solicitados en esta época de invierno y humedad. A pesar de la alta demanda, algunos incluso han tenido que rechazar trabajos por falta de tiempo.