Un 4 de junio de 1984, el cantautor estadounidense Bruce Springsteen publicaba su icónico álbum "Born in the USA", un disco que lo catapultaría a la fama mundial y lo consolidaría como el "rey de los estadios" y una figura clave del rock.
Este séptimo trabajo de su discografía marcó un punto de inflexión en su carrera, alejándose de su sonido clásico para adaptarse a las tendencias de los años 80. A diferencia de su predecesor, el más oscuro y acústico "Nebraska", las letras de "Born in the USA" expresaban esperanza en la lucha diaria del estadounidense promedio que persigue el sueño americano.
El álbum, producido con sintetizadores y un sonido orientado a las radios, incrementó significativamente la popularidad de Springsteen. "Born in the USA" se convirtió en el álbum más vendido de 1985 y ha superado los 30 millones de copias vendidas en todo el mundo, con 15 millones solo en Estados Unidos. Produjo siete sencillos Top 10 en Estados Unidos, igualando el récord de "Thriller" de Michael Jackson, y fue acompañado por una exitosa gira mundial de dos años.
A pesar de que la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 86 entre los mejores discos de la historia, el tema que le da título ha sido a menudo malinterpretado como un himno patriótico. La icónica portada, una fotografía de Annie Leibovitz, muestra a Springsteen de espaldas frente a una bandera estadounidense, una imagen que se ha vuelto un símbolo de la época. Para este disco, el productor y mánager de Bruce solicitó un sencillo "explosivo" y "fresco", lo que llevó a la creación de "Dancing in the Dark", uno de los mayores éxitos comerciales de Springsteen, que aborda la frustración y la monotonía con un ritmo contagioso.