La escasez de oxígeno medicinal y alimentos, provocada por semanas de bloqueos de carreteras de manifestantes antigubernamentales en Bolivia, puso en peligro la vida de decenas de recién nacidos y niñas internados en hospitales de La Paz. Las reservas de insumos vitales se agotan y desabastecen los centros pediátricos, generando una crisis humanitaria.
Las autoridades bolivianas intentan destrabar de urgencia el paso de camiones cisternas que se encuentran parados en las rutas, en un esfuerzo por aliviar la crítica situación que enfrentan los hospitales.