Se reveló que Barrelier, el femicida de Agostina, se encuentra en el hospital del penal de Bower, una cárcel de máxima seguridad en Córdoba. Esta medida se tomó para resguardar su seguridad, ya que existe el riesgo de que sea agredido por otros internos, especialmente después de que se difundieran videos de presos amenazándolo.
La decisión de ubicarlo en el hospital del penal se basó en la detección de "rasgos suicidas" durante el análisis psiquiátrico y psicológico realizado al momento de su ingreso. Aunque el propio Barrelier no manifestó intenciones de quitarse la vida, los especialistas identificaron estas características, lo que motivó un monitoreo constante a través de cámaras.
Hasta el momento, Barrelier no ha confesado el crimen, y se destacó la tendencia de muchos femicidas a no reconocer sus actos. La situación plantea el desafío de garantizar su integridad física mientras avanza el proceso judicial.