Una canción, originalmente de Stevie Ray Vaughan, quedó fuertemente asociada a Albert King debido a una legendaria presentación televisiva que ambos músicos protagonizaron hace tiempo. Este evento marcó un momento icónico en la historia del blues y el rock.
En el momento de la presentación, Stevie Ray Vaughan tenía 29 años, mientras que Albert King contaba con 60. A pesar de la diferencia de edad y de que la canción no era originalmente de King, la interpretación conjunta dejó una huella imborrable, haciendo que muchos relacionaran el tema directamente con él.