El abogado de "Capuchita", el nuevo detenido por el crimen de Agostina Vega, se refirió a la situación de su defendido. Aseguró que su cliente está "muy mal, muy bajoneado" y que no puede creer su detención. El letrado explicó que su cliente se fue del kiosco a las 5 de la mañana para ayudar a la madre de la víctima a buscar a la nena, y que luego regresó a la casa de Cofico, donde estuvo tres horas con un amigo tomando cerveza antes de volver a salir para seguir conteniendo a la madre de Agostina.
El abogado afirmó que su cliente es inocente y que la justicia de Córdoba, en particular los fiscales, suelen detener a personas sin pruebas sólidas y aplicar prisión preventiva. Además, mencionó que "Capuchita" ya había sido advertido de la posibilidad de su detención, incluso después de dar varias entrevistas a los medios.
Respecto a la relación con Barrelier, el abogado de "Capuchita" indicó que son hinchas del mismo club de fútbol, Instituto de Córdoba, y que se conocieron hace 10 meses en ese contexto, forjando una amistad basada en el fútbol. Negó que su cliente fuera "barra brava" del club, aunque reconoció que es "conocido de los de la barra".
El letrado defendió la coartada de su cliente, quien estuvo trabajando en un kiosco desde las 9 y media de la noche del sábado 23 hasta las 6 o 7 de la mañana del domingo 24, período en el que se cree que Agostina fue asesinada. Sin embargo, admitió que su defendido regresó a la casa donde ocurrió el crimen el domingo al mediodía y que, aunque no vio ni sintió nada extraño, encontró un cubrecama de color claro sobre su cama, que normalmente estaba tendida con colchas oscuras, lo que consideró "lo único raro".